FECISO

Publicado en: 2 noviembre, 2017 | Por J. Manuel Sánchez

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Luis Galán: “Estamos confeccionados para no saber qué pasa en el llamado Tercer Mundo”

El cineasta gaditano Luis Galán se alzó con el Premio al Mejor Documental por AnorMal en la 14ª edición de Feciso. Una cinta que está cautivando a los jurados de medio mundo, tanto por su calidad cinematográfica como por la inteligente y potente crítica social que exhala. Le avalan los 13 premios ya logrados y el incremento progresivo en selecciones oficiales de festivales internacionales.

El cortometraje ganador es una pieza documental, con música de Edwin Ospina, que se ha rodado principalmente en Senegal con el apoyo de la Asociación De la A a la Z, quienes le brindaron la oportunidad de colaborar con ellos en el terreno. El resultado, un lúcido retrato contrastado del Primer y Tercer Mundo.

Al recoger el premio, el realizador declaró su confianza en el poder del arte para contar a la gente, de una forma más poética, lo que ocurre en el mundo, y apeló a la educación y al esfuerzo conjunto para resolver los problemas del planeta: “hay que entender la solidaridad como algo que sirve para unificarnos y no separarnos más, porque como decía Saer en el documental, ‘no hay un Primer o Tercer Mundo, sino uno solo’. Este festival va de esto y me encanta que sea así”.

Enfoques pudo hablar con el director barbateño, que se está refrendando como una firme promesa del cine de autor, pues cuenta en su haber otros tres cortos de ficción con los que ya ha conquistado varios premios internacionales.

Luis Gálán recoge el Premio al Mejor Corto Documental

Estamos ante un documental que desde que se lanzó conjuga el perfecto equilibrio de la aceptación del público con el éxito fulgurante en los festivales, pues no paráis de recibir premios internacionales. ¿Os esperabais esta fantástica acogida?

Presentarlo a festivales fue una decisión más bien tardía. Por momentos me preguntaba si lo ideal no sería subirlo directa y libremente a internet. Mi deseo es que se vea, cuanto más, mejor. Así puestos, decidí que un recorrido por festivales generaría mucho más interés en la pieza, aunque tardase más en estar disponible.

Un adolescente me dijo tras una proyección: “cuando lo ves en el telediario, pasas, pero aquí como que se te queda”

Llevar una docena de premios y 23 países ya confirmados para exhibir es tremendo, y eso que no ha cumplido los 9 meses de distribución. Pero aún más potente es la respuesta en primera persona, lo que nos escriben directores de festivales y lo que me dicen los espectadores cuando puedo asistir a una proyección. Todo ha superado lo que podíamos esperar en un principio y es un auténtico honor.

La película nos desgarra indefectiblemente la conciencia, con esa crudeza tanto visual y testimonial presente durante todo el metraje. ¿Era esa tu intención? 


Por supuesto. Todo está concebido para que llegue, para que toque algo en (digámoslo así) el alma.  Claro que, como dices, AnorMal es crudo en conjunto, pero hay un manto de belleza y optimismo en el ritmo que es lo que afila el mensaje. También tiene una gran particularidad, que es que está hecho por y para el llamado Primer Mundo, de ahí que toque, como comentas, nuestra conciencia.

Palpamos un mensaje con una crítica social fuerte que te deja un poso importante. ¿Crees que puede ser una de las claves del éxito del documental? 


Seguro que sí. Es una diferencia clave entre entretenimiento y arte, que se quede “rondando”, que te impacte de algún modo. El documental no está exento de ese riesgo de intrascendencia. Un adolescente me dijo tras una proyección: “cuando lo ves en el telediario, pasas, pero aquí como que se te queda”. Creo que ese poso es lo que hace que, cuando lo ven en los festivales, lo seleccionen, y luego, en la mitad de ellos, lo premien.

No pensar en otros nos ayuda a vivir más tranquilos, malgastar dinero, tiempo y vida, y hasta creernos “buena gente” entre tanto

Es interesante de entrada el título del film, y su posterior juego de palabras. Tildas como normal a quien padece una ceguera moral, que no actúa y que somos la mayor parte de la sociedad. ¿Estamos ante una invalidez moral crónica e incurable? 


Como sociedad, como mundo, estamos enfermos, no me cabe duda. Lo normal es lo común, de modo que es normal ser egoísta y avaricioso. Sin un muro moral, nadie compraría un teléfono caro, o más ropa de la que necesita. Seguro que nadie tiraría comida. Pero no pensar en otros nos ayuda a vivir más tranquilos, malgastar dinero, tiempo y vida, y hasta creernos “buena gente” entre tanto. No sé si es crónico. Desde luego, cada vez que veo un anuncio creo que es más contagioso que curable. No vamos por el buen camino.

Fotograma de AnorMal

Sin embargo y en contraposición a esto se ensalza el ciudadano ejemplar, que supone la excepción, pero es señalado como anormal precisamente porque es lo que no abunda. ¿Quiénes son estas personas? 


Claro. Hay una minoría dispuesta a moverse y actuar. Pero es una minoría, por lo tanto es lo anormal ser así. La lógica dice que es anormal que haya niños sin siquiera calzado en la calle, pero hay millones. En Saint Louis es normal verlos a todas horas. Hay que aceptar esa realidad para poder actuar sobre ella o estamos perdidos. Debemos dejar de creer que nuestras acciones no tienen consecuencias, por pequeñas que sean. El estado de bienestar es una enorme mentira. Nos han convencido de que mola tener un iPhone en el bolsillo, sin tener en cuenta que con esa cuota podríamos colaborar con cuatro o cinco ONG cada mes. Igualmente, creo que el espectador “normal” de este corto debería salir del visionado, al mismo tiempo, algo más concienciado y feliz. Tenemos tanta suerte, y tantos muros morales, que lo pecaminoso es que seamos infelices… aunque eso también ha entrado en lo normal.

Es escalofriante el testimonio de Saer, el profesor senegalés, al igual que las desoladoras imágenes que le van acompañando, como la de esa multitud de niños comiendo alrededor de una sartén. Él sostiene que en un país como Senegal, la educación será la única vía para alcanzar el desarrollo. ¿Crees que solo dependerá de esto? 


Sólo no, pero en una medida arrolladora. Una mayor educación pasaría como un tsunami por muchos de los problemas del mundo. Hay que saber más. De historia, de arte, de ciencia… Hombres analfabetos van dejando embarazadas a cantidad de mujeres porque les han dicho que eso pone en el Corán. Versículos que ni entienden, pero recitan. Cuando estuve leyendo el Corán hace años quedé alucinado con lo bien instalada que está la mentira en este planeta. ¿Cuánta gente sabe que es, en esencia, la Biblia? Es más fácil creer que es una especie de libro adoctrinador de terroristas.

“Toda comunidad o país podría salir de su miseria sólo con educación… mientras desde fuera no se les aplaste”

En Senegal, el empoderamiento cultural de la mujer va a traer grandes cosas. Y no sólo hablo de menos nacimientos, sino de ideas, que son la fuente del crecimiento. Pero nadie inventa un ordenador sin apoyarse en que alguien inventó una bombilla. Estoy de acuerdo con Saer, la educación es clave, y toda comunidad o país podría salir de su miseria sólo con educación… mientras desde fuera no se les aplaste. Ni siquiera digo que se les ayude, sólo que no se les machaque.

Fotograma de AnorMal

Saer también hace un reclamo a la sociedad del bienestar apelando a que la solidaridad debe empezar a partir del conocimiento del entorno, y que para eso debe viajar hasta la zona, ver lo que la gente vive a diario, hablar con la gente, y saber sus prioridades…y tras su testimonio añades, en tu narración, 
que hay gente buena que que acude para verlo, ayudar y sentirlo. ¿Tal vez esto último sea lo más importante para la toma de conciencia?

Nunca sabes de verdad lo que es hasta que lo sientes. Y eso es oler, tocar, ver, hablar… No todo el mundo puede ir, ni está preparado para hacerlo, pero habría que fomentarlo. Senegal, por ejemplo, está libre de guerras, y hay poca delincuencia. ¿Por qué no organizar viajes en el instituto? En lugar de eso, a mí por ejemplo, en su día me llevaron a Lloret de Mar de fiesta. Increíble. Pero igual que se nos enseña el arte de la realeza, y apenas sabemos sobre cómo vivía el pueblo llano. Estamos confeccionados para no saber qué pasa en el llamado Tercer Mundo. ¡Hay sólo uno! Pero separar (creen los poderosos) viene bien a los afortunados. Desde mi punto de vista y experiencia, realmente perjudica nuestra felicidad… y la de todos.

No pensar en otros nos ayuda a vivir más tranquilos, malgastar dinero, tiempo y vida, y hasta creernos “buena gente” entre tanto

La Asociación de la A a la Z son Javier y Miguel. Hay un pasaje descriptivo muy bonito del desarrollo de la acción humanitaria encarnado en su labor donde se muestra su interacción con los senegaleses y de cómo la ayuda de la que habla Saer es factible si se trabaja bien. ¿Cómo contactaste con ellos?

Son algunos más, pero yo viajé con Javi y Miguel, que son los padres del proyecto. Conocí a Javi hace casi 18 años, haciendo teatro en Málaga. Es una persona muy creativa, consciente y activa. Es dueño de un centro de arteterapia y le quiero mucho. Llevábamos años hablando de que yo pudiera, además de ayudarles con vídeos y demás desde aquí, viajar a contar algo de lo que pasa. Me lo tomé como una experiencia muy personal, fui muy feliz allá, y además trabajé con total libertad. Les estoy muy agradecido por todo lo que me mostraron, y por el imprescindible apoyo logístico. Ahora les dono todo euro que ganamos en festivales.

Fotograma de AnorMal

Que parte de la narración sea en primera persona, con tu propia voz en off, no solo llama la atención de inicio por lo inusual, sino que te involucra más en la historia y en la propia reflexión de la misma. ¿Cómo surge esta idea?

En principio, la estrategia narrativa iba a tirar por un camino más fácil, que era sustentarme en un falso documental para, a través de metáforas claras, construir un relato emocional. No fue necesario. Desde un prisma cinematográfico, que es lo que puedo aportar, transmití mi visión emocional. Tomar las decisiones narrativas me tomó mucho tiempo. Tenía horas de material que ordenar, mucho metraje con espacio y función claros, pero el relato debía tener que ver conmigo y aún tenía forma abstracta. Luego llegó la música de Edwin, y tuve una preciosa experiencia en Colombia, donde además ayudé a una fundación. Eso terminó de concretar las bases de AnorMal en mi corazón.

“En Senegal, el empoderamiento cultural de la mujer va a traer grandes cosas. Y no sólo hablo de menos nacimientos, sino de ideas, que son la fuente del crecimiento”

El documental está rodado entre España, Italia, Colombia y Senegal. Parece que se introduce el bullicio del centro de Madrid para contrastarlo con la vida de Sant Louis, en Senegal. ¿Cómo se justifica la parte de Sicilia?

Menciono Madrid porque ahí conocí a Saer e Idrisa, pero cuando aparece ese bullicio de gente caminando por zona de tiendas no hay localización. Es “gente afortunada” a secas, con lo que eso conlleva en cuanto a vestimenta, negocios, ritmo de vida… Que los yates sean de la costa siciliana se sabe por los créditos, no porque forme parte del relato. Creo que viajar es esencial como he dicho, y Sicilia tiene grandes contrastes. Tuve la oportunidad de tomar esas imágenes (para mí de un absurdo lujo) cuando aún estaba buscando destellos de contraste para AnorMal. La parte de Sicilia iba a ser otra, que tenía que ver con los túneles dentro las montañas y unas declaraciones de Saer. Todo eso quedó fuera del montaje final, y algo imprevisto quedó dentro. Como se suele decir, parte de la magia del cine, un arte muy planificado y, a la vez, un organismo vivo durante el proceso.

Entre los premios recibidos en multitud de festivales no vemos ninguno en Senegal. ¿Lo habéis presentado allí? 


No. Es uno de los pocos asuntos del corto que sí debato con Javier. El tema de mostrarlo “en casa”. Como te decía, es por y para el Primer Mundo. Por supuesto que hay obras de arte universales, pero AnorMal no creo que lo sea. Estoy seguro de que funciona en mayor o menor medida dependiendo del contexto. Por ejemplo, en Bogotá mucha gente me habló de los niños de la Guajira. Perfecto, apliquen la emoción que acaban de sentir y ayuden allá. AnorMal está dicho desde mí para los que comparten una fortuna similar a la mía o hasta superior. Somos los que más podemos hacer y a los que más conozco. Saer, por ejemplo, siembra en Saint Louis. Dicho esto, tengo entendido que el embajador de Senegal lo vio en Calzada de Calatrava junto a su mujer… y le gustó.

¿Qué ha supuesto para Luis Galán cineasta la experiencia de este documental y que están significando todos estos premios? 


Pues analizo la repercusión y el resultado, y trato de tomar conciencia de cómo y por qué llega. Sé mejor que nadie cómo lo hice, un proceso con ayuda clave, pero más personal que ningún otro. He aprendido algo más de mí y de mis herramientas, y he crecido otro paso. Nunca podré agradecer lo suficiente a Mónica el haberme presentado a Edwin, que es un artistazo y generoso a un nivel “anormal”. Pero sobre todo es una pieza que contiene un año de viajes muy importante. Desde aquí soy mejor cineasta, y hay que ponerlo en práctica constantemente. Si los premios ayudan a que cree más y con más medios, bienvenidos sean, por lo demás, el dinero va a África (que contribuye mucho) y las estatuillas a casa de mis padres. Yo, a seguir haciendo cine.

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